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Prólogo: Extraños reencuentros

Jean Descole amaba viajar en el Bostonius, sentía que viajaba solo y era su lugar privado que solo compartía con su querido mayordomo Raymond. Junto a él había vivido muchísimas aventuras, y esta vez no sería diferente.
Hacía poco había recibido una carta dónde se debía reunir con su hermano para resolver un caso un tanto extraño. Cuando leyó la carta enseguida pensó que sería una aventura y sin pensarlo dos veces se subió al Bostonius y se puso a recorrer medio mundo hasta encontrarse con él.
(Descole) ¿Raymond, esa no es...?
(Raymond) Emmy Altava, señor.
(Descole) ¡Aterriza el Bostonius, rápido!
***
Me desperté en un sofá muy cómodo y suave. No sabía dónde me encontraba exactamente, hasta que vi a la persona que me estaba mojando la frente con un paño mojado. Fue entonces cuando supe donde me encontraba y descifré que allí ya había estado hacía tres años.
(Emmy) ¿Descole?
(Descole) Buenos días.
Me levanté con dificultad, hacía tanto tiempo que no dormía en un sitio tan cómodo...
(Emmy) ¿Qué hago aquí?
(Descole) Has sufrido una insolación. En mitad del desierto. ¿Qué hacías ahí?
(Emmy) ¡No es de tu incumbencia! Pero gracias por sacarme de ahí.
(Descole) No hay de qué, pero necesito algo a cambio.
(Emmy) ¡Tan amable como siempre!
Ese hombre... Siempre había sido un enemigo, aunque yo al fin y al cabo también lo había sido...
(Emmy) ¿Qué quieres a cambio?
Descole rebuscó en su capa hasta encontrar una carta que me tendió para que la leyera.
(Descole) El profesor Sycamor necesita ayuda.
¿Por qué se seguía haciendo pasar por dos personas? Bueno, estaba claro que él técnicamente era el profesor Desmond Sycamor, pero ya no hacía falta que se siguiera haciendo pasar por Jean Descole.
Cogí la carta y la leí para mis adentros.
"Profesor Desmond Sycamor, necesito que vengas a Folsore a resolver un caso junto con el profesor Layton. Se trata de un caso que no podrás rechazar. Hemos descubierto un extraño poder que nos tiene atemorizados a todos los ciudadanos.
Te esperará el profesor Layton pasado mañana en la entrada de Folsore, él te pondrá al día. No me falles."
(Emmy) ¡No, no, no! ¡Me niego! No voy a ir si me tengo que reencontrar con el profesor Layton.
(Descole) Venga, Emmy, algún día deberás de dejar de esquivarlo.
(Emmy) Pero ese día no es hoy. Déjame en cualquier sitio.
(Descole) Londres está lejos.
(Emmy) No voy a Londres. Llevo tres años fuera de la ciudad, puedo aguantar más tiempo.
(Descole) No voy a detener el Bostonius. Tendrás que saltar.
(Emmy) ¡Pues saltaré!
(Descole) No tengo paracaídas.
Vi como sonreía diabólicamente. Tenía diez años más que yo, por lo que tenía más experiencia y esa batalla la había ganado. Tendría que ir a regañadientes, y entonces... Reunirme de nuevo con el profesor Layton y Luke.
(Emmy) ¡Está bien! Iré...
Estaba furiosa.
(Descole) ¡Estupendo! Mañana por la mañana llegaremos a Folsore.
El sol se estaba escondiendo, ya era bastante tarde.
(Emmy) Pero déjame dormir.
(Descole) El sofá es todo tuyo.
Me volví a tumbar en el sofá. No podía creerlo, después de tanto tiempo... Iba a volver a verle. Después de aquella traición...
Sentí que me caía una lágrima por una mejilla, pero me la quité rápidamente. Tenía miedo de encontrarme con ellos, pero tenía un extraño sentimiento, me sentía segura con Descole.
Con esos pensamientos caí en un profundo sueño. Hacía tanto tiempo que no dormía en un lugar tan cómodo ni bajo un techo. Demasiadas aventuras.

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