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Capítulo 2: La colina de la enamorada

Aún era temprano para irme a dormir y como Flora tenía sueño decidí bajar a tomar una taza de té o algo de comer.
Todo estaba en silencio, parecía una película de miedo. Cómo tenía frío me senté cerca de la chimenea. Aquí el invierno era duro, más duro que en cualquier sitio que he estado estos últimos años.
(Layton) Buenas noches.
¿¡Qué hacía aquí!?
(Emmy) Bu-Buenas noches.
Era incómodo estar ahí. Estábamos en un silencio muy tenso. Tenía que decir algo ¿Pero el qué?
(Layton) ¿Cómo has estado estos tres años?
Al final ha sido él el que ha empezado un tema.
(Emmy) ¿Eh? ¡Ah! Bien, bien, supongo que bien.
(Layton) ¿Qué has estado haciendo estos tres años?
Cumplir años.
(Emmy) Nada, bueno... He estado yendo de lugar en lugar sin rumbo fijo. En algunos lugares estaba más tiempo, en otros menos, pero nunca más de tres o cuatro semanas. Intenté ayudar en algunos casos de las comisarías de los lugares dónde estaba, pero no sirvió para nada. Creo que nunca pillaron a los culpables gracias a mi ayuda. Sus aventuras estos años han sido mucho mejores.
(Layton) ¿Has estado al tanto?
(Emmy) Sí... Bueno, fue el inspector Grosky quién me las comentó. Estuvo en un extraño reparto de una herencia y en busca de la Manzana Dorada en Saint-Mystère, resolviendo el misterio de la caja Elísea en Folsense y desmantelando el plan de un tal Clive Dove de hacer creer que había viajado diez años en el futuro para vengarse de los políticos.
(Layton) Vaya, me has impresionado. ¿Y el inspector Grosky ha sabido todo este tiempo dónde estabas?
(Emmy) Más o menos, me lo encontré un par de veces en distintas comisaría y me... ofreció trabajo en Scotland Yard, pero lo rechacé.
(Layton) ¿Por qué lo rechazaste?
No podía decirle que era para no verle tan pronto, tenía que pensar algo rápido.
(Emmy) Porqueee... No estaba preparada.
(Layton) ¿Y ahora lo estás?
Demasiadas preguntas.
(Emmy) No lo sé.
Pronto se despidió de mí y me dejó sola frente a la chimenea. Había sido la conversación más larga que había tenido con él desde hacía tres largos años. Tres años...
La mañana siguiente amaneció fría y nublada, un perfecto día para ir de caminata a una colina.
Nos levantamos todos muy temprano y fuimos a desayunar para salir todos lo más pronto posible.
(Sycamor) ¿Cómo está tu tobillo, Emmy?
(Emmy) ¿Mi tobillo?
Flora me dio un codazo. ¡El tobillo! Se me había olvidado.
(Emmy) Genial, ya no me duele.
(Luke) Creo que me he perdido algo.
(Flora) Nada importante, solo que Emmy se tropezó en las escaleras con el profesor Sycamor y se hizo daño en el tobillo.
¡Buen despiste, Flora!
Sycamor nos miró un tanto extraño. Menos mal que entre chicas nos solemos entender.
(Layton) ¿Estáis preparados para partir?
Todos asentimos y salimos del hotel. Recorrimos en pueblo hasta llegar a los pies de la colina dónde se leía en un cartel "Colina de la enamorada". Vaya, aquí sí les gusta el amor.
(Luke) Doce kilómetros...
(Emmy) ¡Eso no es nada, Luke!
(Flora) Bueno, podrían ser catorce...
(Sycamor) Jajaja. No debemos perder tiempo.
Empezamos a subir sin parar y a un buen ritmo. Creo que no tardaríamos en llegar más de cuatro horas, así que sobre el mediodía estaríamos arriba.
Mis cálculos eran correctos, a las doce y media habíamos llegado a la cima, pero allí no nos esperaba gente muy amable que digamos. Eran unos hombres vestidos con ropa oscura. Yo había visto esos uniformes antes...
Los hombres nos miraron con cara pocos amigos quitándose las negras gafas de sol que un día nublado no hacían falta. Vinieron hacia nosotros seis hombres y los otros tres se metieron dentro de la cueva.
(Sycamor) ¿Emmy, son de Targent?
Esa pregunta me puso furiosa, muy furiosa.
(Emmy) ¿¡Por qué tendría que saberlo!?
(Sycamor) (...)
Esos hombres cada vez estaban más cerca de nosotros. Sycamor y yo nos pusimos delante del resto del grupo. Íbamos a pelear.
Los hombres empezaron a atacarnos y Sycamor y yo les respondimos. Eran seis contra dos, pero nosotros dos éramos como dos de ellos en fuerza, así que no estábamos tan desigualados.
Finalmente los derrotamos, pero apareció un coche sin puertas con cinco hombres más. Aparcaron el coche y vinieron hacía nosotros, pero detrás de nosotros venían más hombres.
(Layton) Creo que todos estamos pensando lo mismo...
(Emmy) ¡Todos al coche!
Todos corrimos hacía el coche. Iba a conducir yo, creo que era lo más conveniente.
(Luke) Jamás pensé que diría esto, pero... ¡Emmy ve lo más rápido que puedas!
(Emmy) ¡Estaba deseado escuchar eso!
Arranqué el coche y presioné fuerte el acelerador al ver que nos estaba persiguiendo un coche igual. Tenía que despistarlo.
Nunca había conducido tan rápido, hasta que por fin nos dejaron de perseguir. Intenté frenar para no chocarnos con algún edificio, ya que estábamos muy cerca de pueblo a 120 kilómetros por hora.
(Emmy) ¡No funcionan los frenos!
(Luke) ¿¡Cómooo!?
(Layton) Hay que saltar.
Los cuatro se prepararon para saltar, y saltaron. Yo, sin embargo, permanecí en el coche. No podía permitir que el vehículo chocara contra algún viandante, así que lo choqué contra un edificio.
***
El vehículo se incendió y comenzó a salir humo negro. Pero a Emmy no se la veía por ningún lado.
Finalmente el coche explotó, y con ello se rompió el corazón de Desmond Sycamor.
(Sycamor) ¡¡Emmyyyyyyyyy!!
Se escuchó una tos y poco a poco fue apareciendo una figura que todos conocían.
***
No sé cómo me dio tiempo a saltar. Un segundo más y hubiera sido aplastada como un sello.
(Luke) ¡Es Emmy!
(Flora) ¡Está viva!
Salí de entre el humo, y el primero en acercarse fue Sycamor, el que momentos antes había insinuado que seguía con Targent.
(Sycamor) ¿¡Estás bien!? ¿¡Tienes alguna herida!?
(Emmy) Estoy bien, déjame.
Creo que notó todo el desprecio con el que le había dicho aquello. Era un idiota.
(Layton) Creo que deberíamos tomarnos una tila cada uno.
Los cinco nos dirigimos al hotel. No le dirigí ni una palabra a aquel imbécil. Lo que me había dicho me había hecho daño.
Flora y yo nos metimos en la habitación para ducharnos y cuando cerré la puerta grité, haciendo que Flora se asustara. Estaba roja de ira. Tenía decirlo todo.
(Emmy) ¡Es un idiota! ¡Un imbécil! ¿¡Cómo se atreve!?
(Flora) E-Emmy...
(Emmy) ¡Lo odio!
Terminé.
(Flora) Creo que necesitas una ducha para relajarte.
Cuando las dos terminamos de ducharnos, Flora bajó con los demás y yo me quedé en la habitación. Estaba tan enfadada... Se me ocurrió que si no bajaba Sycamor vendría a mi habitación, así que la mejor idea era irme a la azotea.
Eran las dos de la tarde y el sol había conseguido hacerse sitio entre las nubes y brillaba con una luz cálida que se agradecía.
(Sycamor) Lo siento.
Me giré y lo vi. ¿¡Por qué me perseguían las personas que no quería ver!?
(Emmy) ¿Qué haces aquí?
Le di la espalda. No quería verle. Pero él se acercó a mí hasta ponerse a mi lado en la cornisa.
(Sycamor) Quería disculparme. No debería haber dicho aquello en la colina.
(Emmy) No, no debías.
(Sycamor) Pero el parecido era increíble y en aquel momento pensé que tú sabrías contestarme a la pregunta. Pero me equivoque. Tú ya no trabajas para Targent.
(Emmy) Dudo que sea Targent. Leon Bronev sigue en la cárcel.
(Sycamor) Lo siento, Emmy, perdóname, por favor.
Parecía muy arrepentido, y la verdad es que no tenía nada mejor que hacer.
(Emmy) Está bien, te perdono, pero porque no tengo nada mejor que hacer.
(Sycamor) Gracias.
El profesor Mechoncitos se lanzó hacia mí y me abrazo con fuerza. ¿¡Por qué me estaba abrazando!? Sentía que mis mejillas empezaban a arder y supuse que me estaba poniendo roja.
(Emmy) Bueno, vale, vale.
***
El profesor y Luke decidieron salir a investigar por su propia cuenta.
Cuando Flora se fue del restaurante del hotel hacia su habitación se marcharon sin decir nada.
Hacía mucho tiempo que el profesor y Luke no investigaban juntos. Hacía poco que Luke acababa de volver de Estados Unidos, por ahora por un tiempo indeterminado.
(Polo) ¡Hola my friends!
(Luke) ¡Polo! ¿Qué hace por aquí?
(Polo) ¡Viajar amico! ¿Where estoy?
(Layton) Amigo, estás en Folsore, en el norte de Reino Unido.
(Polo) ¡Oh! ¡Gracias very much!
Polo se fue dejando de nuevo a el profesor y Luke solos, pero vieron a otro viejo conocido.
(Bigout) Vaya, si son mis amigos detectives.
(Layton) Lo siento, pero se confunde, no somos detectives.
(Bigout) ¡Claro que lo sois! Si resolvéis casos sois detectives.
(Luke) Supongo...
Pasearon por las calles de Folsore en busca de pistas, pero como los días anteriores la gente se aterrorizaba ante sus preguntas, hasta que se encontraron con una niña.
(Eiris) ¿Queréis saber sobre la piedra del amor?
(Layton) Así es, pequeña. ¿Podrías ayudarnos?
(Eiris) Sí, sí que podría ayudaros, pero no aquí. Seguidme.
El profesor y Luke siguieron a la niña hasta penetrar en un bosque dónde poco después encontraron con una pequeña cabaña.
(Luke) ¿Vives aquí?
(Eiris) ¡Sí!
(Layton) ¿Y tus padres?
(Eiris) ¿Mis padres? Mis padres se fueron lejos. ¿Queréis saber sobre la piedra del amor o no?
(Luke) Sí. ¿Qué puedes contarnos?
(Eiris) Esa piedra está ahí desde hace miles de años, pero la cueva estaba cerrada hasta que un rayo la abrió. El día que cayó el rayo yo estaba allí.
(Luke) ¿¡Cómo!?
(Layton) Interesante, continúa.
(Eiris) Había subido en busca de setas, pero se puso a llover de repente y empezó una tormenta. No podía refugiarme en ningún sitio, así que me quedé bajo un árbol esperando a que la tormenta fuera más pequeña y volverme a casa, pero algo hizo que me quedará allí. Cayó un rayo muy, muy cerca de mí que abrió la cueva. ¡Me asusté mucho! Pero vi que salió una luz muy potente de la cueva y entré.
(Luke) ¿¡Entraste!?
(Eiris) ¡Sí! Dentro apenas veía nada con esa luz tan brillante. Pero escuché una voz.
(Layton) ¿Y qué te dije esa voz?
(Eiris) Me llamó por mi nombre y me predijo el futuro. Me dijo que pronto encontraría a alguien que me querría y me cuidaría. ¿No os parece una buena predicción?
(Luke) No parece mala.
(Eiris) ¡También encontré esto!
Eiris les enseñó al profesor y Luke una caja de madera con una extraña inscripción dónde se leía: "Nuestro amor será eterno".
Luke intentó abrir la caja, pero parecía bloqueada con un puzle.
(Layton) ¿Eiris, podrías prestarnos esta caja?
(Eiris) ¡Sí! Yo no puedo abrirla y no quiero una caja cerrada, además, vosotros parecéis muy listos. ¡Seguro que podéis abrirla!
(Layton) Jajaja, muchas gracias Eiris.
Los dos se despidieron de la pequeña Eiris y salieron de la cabaña de la niña.
(Luke) ¿Profesor, cree que podremos abrir la caja?
(Layton) ¿Luke, has olvidado que todo puzle tiene solución?
(Luke) ¡Por supuesto que no!
(Layton) Volvamos al hotel con los demás. Quizás entre todos logremos abrir la caja.
La pareja volvió al hotel y fueron hacia la habitación del profesor Sycamor.
(Sycamor) ¿Qué ocurre?
(Layton) Hemos encontrado una caja que puede que tenga relación con la piedra del amor.
(Sycamor) ¿En serio?
(Layton) ¿Luke, puedes ir a avisar a Emmy y Flora?
(Luke) Sí.
Luke salió de la habitación dejando a los dos hermanos solos.
(Layton) ¿Te has reconciliado con Emmy?
(Sycamor) Sí, me ha costado, pero no me extraña. No debería haberle dicho aquello.
***
Luke nos avisó a Flora y a mí para que fuéramos con él a la habitación de Sycamor porque habían conseguido una pista importante.
Los tres nos dirigimos a la habitación. Era una habitación igual que la nuestra, con dos camas, un escritorio, y un cuarto de baño.
(Layton) Os estábamos esperando.
(Emmy) ¿Qué es eso de una caja?
(Layton) Luke y yo nos hemos encontrado con una niña que nos ha explicado que el día que se abrió la cueva estuvo allí y una voz le predijo el futuro. Cuando estaba a punto de salir de la cueva se encontró con esta caja.
El profesor me señaló una caja en el suelo. Me senté en el suelo junto con Sycamor y Flora y miré el objeto desde la distancia.
(Sycamor) Está bloqueada con un puzle.
Todos nos sentamos en círculos observando con detenimiento la caja, intentando abrirla utilizando las manos o simplemente intentando descifrar en el mensaje con la mente. Pero era inútil.

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