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Capítulo 4: La leyenda del castillo

Ese día me despertó el profesor Layton. Flora había abajado a desayunar y el profesor le pidió la llave de nuestra habitación para despertarme.
(Layton) Emmy, despierta.
(Emmy) ¿Qué pasa?
Me senté sobre la cama mientras el profesor estaba arrodillado frente a mí.
(Layton) Voy a llevarte a Londres.
Ahora sí que me desperté del todo. ¿Cómo que llevarme a Londres? ¿Para qué?
(Emmy) ¿Por qué?
(Layton) Porque estás embarazada, aquí podrías correr peligro...
(Emmy) ¡O no! Que esté embarazada no significa que está inválida. Además, este es mi problema...
(Layton) También es mío.
Bueno, ahí tenía razón él. Pero no quería irme. ¿Para qué iba a irme?
(Emmy) Sí, tiene razón. Pero no pienso irme.
(Layton) No puedo obligarte.
(Emmy) Además, no sé si quiero seguir adelante.
(Layton) ¿Por qué?
(Emmy) Pues... Porque... No sería buena madre.
(Layton) Emmy, eso no lo sabes.
(Emmy) Ya, pero no lo sé...
(Layton) Piénsalo y ya me lo comunicas cuando lo decidas.
(Emmy) De acuerdo.
(Layton) ¿Vamos a desayunar?
(Emmy) Sí, me muero de hambre.
Los dos bajamos a desayunar y allí estaban Luke y Flora desayunando y riéndose. ¡Son tan monos!
Vi a Luke y me sentí un poco mal por él. Era el único que no sabía que iba a tener un bebé, pero no se lo podía decir aún, primero tenía que decidir si quería seguir con ello o no.
(Emmy) Buenos días.
(Luke y Flora) ¡Buenos días!
(Luke) ¿Hoy no te podías levantar, eh?
(Emmy) La verdad es que no. Volvimos muy tarde de investigar el castillo.
(Flora) ¿Y encontrasteis algo?
(Emmy) La mazmorra, y algún que otro hueso.
(Layton) Había pensado que podríamos ir hoy, anoche apenas había luz y quizás se nos pasó algo por alto.
(Luke) Buena idea, profesor.
Terminamos de desayunar y salimos del hostal en dirección a las afueras del pueblo para ir de nuevo al montón de piedras al que llamaban castillo.
Íbamos de camino al castillo cuando nos encontramos con Julie. ¡Vestida con un uniforme policial!
(Emmy) ¿Julie?
(Julie) Buenos días. ¿Cómo va la investigación?
(Emmy) Bien, bien. Estoy alucinando. ¿Desde cuándo eres policía?
(Julie) ¿Yo? Desde que me vine a vivir aquí. Me entrené y pasé las pruebas.
(Emmy) Increíble...
(Julie) Bueno, me tengo que marchar. Más tarde hablamos.
Aún no me creo que Julie esté trabajando de policía. Había pasado de ser cartera a ser policía. Simplemente increíble.
Seguimos con nuestro camino hasta llegar a las ruinas del castillo.
Se podía ver claramente el agujero por el que habíamos caído la noche anterior el profesor y yo.
(Flora) Aquí solo hay piedras...
(Luke) No, Flora. ¡Son ruinas!
(Emmy y Flora) Piedras.
Flora y yo teníamos el mismo interés por las piedras. Ninguno.
(Layton) Bajemos de nuevo a las mazmorras.
Luke, Flora y yo seguimos al profesor y bajamos por la escalera de piedra. Esta vez no caímos al vacío y menos mal, mi cadera no lo hubiera contado con otra caída como esa.
(Flora) Más piedras.
(Emmy) Jejeje, tienes razón.
(Luke) ¡Allí hay un pasillo!
(Layton) Vamos a seguirlo.
Nos adentramos en el oscuro pasillo. Con más piedras. A este paso nos íbamos a torcer algún tobillo.
El profesor sacó una linterna y nos iluminó el camino. Eso parecía un laberinto.
(Flora) Espero que no nos perdamos.
(Layton) Antiguamente, los pasillos que comunicaban las mazmorras con el castillo eran muy largos y con carios caminos para que los prisioneros, si escapaban, no encontrarán la salida y terminarán por perderse.
(Luke) ¿Y había trampas?
El silencio se hizo en el pasillo. ¿Habría trampas?
(Layton) Solía haberlas.
(Emmy) Madre mía...
Escuchamos un ruido al otro extremo del pasillo.
(Emmy) ¡Por favor que no sea una trampa!
Seguimos andando con cuidado y por fin llegamos al final del pasillo, pero allí encontramos otras escaleras.
(Emmy) ¿Esas escaleras llevarán al centro de la tierra?
(Layton) Lo dudo.
Bajamos por las escaleras y aparecimos de nuevo en otro pasillo también oscuro.
Recorrimos el pasillo, esta vez más corto.
Escuchamos un ruido metálico, como si de un botón se tratase.
Flora levantó el pie y vio que había pisado un botón y se había escuchado otro ruido al otro extremo del pasillo.
(Layton) Me parece que hemos activado.
(Flora) ¡Qué no sea una trampa!
(Layton) Lo dudo.
Llegamos hasta el final del pasillo, y allí había de nuevo unas escaleras.
Las volvimos a bajarlas y llegamos a un pasillo más amplio e iluminado con candelabros. Curioso.
Cruzamos el pasillo y llegamos a una pared, con unos símbolos raros.
(Luke) ¿Qué es esto?
(Emmy) ¿Profesor, en los castillos no solían grabar su historia en las paredes?
(Layton) Efectivamente, Emmy, pero esto es extraño. Normalmente lo escribían en la entrada, no bajo tierra.
(Flora) Qué extraño...
El profesor se acercó a la pared para intentar leer los símbolos, pero no pudo.
(Layton) Creo que deberíamos preguntarle a alguien del pueblo.
Salimos del castillo, por todas las escaleras.
Cuando por fin llegamos a la superficie y me mareé un poco, pero el profesor me cogió de los hombros.
(Layton) Aquí te dará un poco de aire.
(Emmy) Sí.
El profesor tenía razón, corría una leve brisa que hizo que se me pasará rápidamente.
Seguimos bajando hasta el pueblo. Teníamos que preguntarle a alguien acerca de la leyenda de la Corona Dorada y sobre el castillo.
Llegamos a la plaza del pueblo y allí encontramos a unos ancianos jugando a las cartas. Ellos seguro que conocería las leyendas que queremos saber.
(Layton) Disculpen, señores, queremos preguntarles una cosa.
(Rol) ¡Adelante, caballero!
(Layton) ¿Saben la leyenda de la Corona Dorada?
(Gyr) ¡Ah...! ¡Cuántas veces me contó mi abuelo esa historia!
(Luke) ¿Podrían contárnosla?
(Gyr) Por supuesto. Hace muchísimo tiempo, todo el país era gobernado por grandes reinos, pero supongo que eso lo sabréis, así que vamos al grano. Un día soleado de primavera, dos rufianes salieron de un reino con una gran corona brillante entre sus manos. La acababan de robar a su rey. Para que no les pillaran huyeron atreves del bosque. Huyeron durante todo el día y cuando cayó la noche con una gran luna llena habían llegado a un claro del bosque.
(Rol) Los rufianes no sabían dónde estaban, ni cómo salir de allí, así que decidieron hacer noche ahí al raso.
(Gyr) Protegieron la corona detrás de unos arbustos, pero la corona empezó a brillar sobrehumanamente.
(Rol) Los ladrones intentaron huir, pero el bosque desapareció. Todos los árboles habían desaparecido, como si nunca hubieran estado allí y cuando los rufianes se giraron hacía la corona un gran castillo apareció frente a ellos.
(Flora) ¿Un castillo?
(Emmy) ¿El que había a las afueras del pueblo?
(Gyr) Ese mismo.
(Rol) La corona les dijo algo que les hizo temblar y decidieron proteger la corona pasase lo que pasase, así que la encerraron bajó el castillo.
(Luke) Debe de ser dónde habíamos estado antes.
(Layton) ¿Y qué tipo de poderes tiene la corona?
(Gyr) La corona tiene el poder de la construcción, pero también de la destrucción. Quién no haga buen uso de ella caerá en una profunda desgracia eterna.
(Layton) Interesante. Gracias por su ayuda.
La historia fue fascinante. Era increíble, pero... ¿Sería real?
(Layton) Volvamos al castillo.
Nos dirigimos por enésima vez al castillo.
Allí todo seguía igual, excepto que de repente escuchamos un silbido, como si de una flecha se tratase, y entonces sentí un gran pinchazo en mi muñeca.
Rápidamente, el profesor me la quitó y comprobé que era una jeringuilla.
(Layton) ¡Luke! ¡Flora! ¡Quitaos eso del cuello! ¡Rápido!
Luke se quitó rápidamente la jeringuilla del cuello y cuando se la iba a quitar a Flora ambos cayeron inconscientes.
(Don Paolo) Tengo que mejor la puntería...
El profesor Layton corrió hasta nuestros compañeros, pero una rápida sombra raptó a Luke y Flora. Era Descole.
(Descole) ¡Jajaja! ¡Layton, a ver si resuelves el puzle del castillo!
Acto seguido, los dos villanos, que hacía poco habían sido nuestros aliados, desaparecieron sin dejar rastro.

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