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Capítulo 1: Camino hacia la libertad

El profesor arrancó el coche y salimos corriendo de allí. Por un momento pensé que nos habríamos librado, pero de la nada salieron todos los coches negros detrás de nosotros.
(Luke) ¡Nos están siguiendo! ¡Deprisa!
(Layton) Luke, no te impacientes. ¿Quieres que tengamos un accidente?
(Luke) No... Simplemente quiero que Flora esté a salvo.
(Layton) Yo también.
Conducimos durante varios kilómetros hasta parecer que los habíamos despistado.
El coche se estaba quedado sin gasolina y paramos en una zona de descanso. Aparcamos y salimos observando si venían aquellos hombres, pero no había absolutamente nadie además de nosotros.
(Emmy) Profesor, entre con ellos. Yo me quedaré poniendo gasolina y le avisaré si les veo aparecer.
(Layton) Está bien. Vamos.
El profesor, Luke y Flora desaparecieron dentro del edificio y yo decidí dar una vuelta por el parking después de ponerle gasolina al coche.
Al cabo de unos minutos nuestra pesadilla volvió a aparecer, los hombres del sombrero.
Bajaron, al menos, veinte hombres trajeados y en ese momento solo se me ocurrió una cosa: Si no puedes con el enemigo, únete a él.
***
El profesor, Luke y Flora, estaban dentro cuando los hombres del sombre, y Emmy con uno de esos sombreros.
El profesor les dijo a Luke y Flora que salieran del edificio sin que los vieran.
(Ash) Profesor Hershel Layton, hemos venido a por Flora Reinhold. Entréguela y no saldrá nadie herido.
Ash le mostró dos pistolas.
(Layton) Jamás se la entregaré a nadie como usted.
Todos los hombres se colocaron alrededor del profesor como si formarán el si tengo de la paz, cada uno de los hombres con una pistola en la cabeza de los dos compañeros que tenían al cada lado.
Emmy estaba delante del profesor señalando al profesor Layton con una pistola.
En total el profesor tenía dos pistolas apuntándole, una delante y una detrás.
***
(Layton) ¿Emmy? ¿Qué haces?
(Emmy) Ya sabe, si no puedes con el enemigo, únete a él.
(Layton) Ah...
(Ash) ¿Nos la va a entregar ahora?
(Layton) No.
El profesor estaba tenso, no sabía cómo podría salir de ahí. Era la hora de empezar con mi plan.
Levante la pistola y disparé a la alarma de incendio de la cual salió un espeso humo blanco inundó toda la sala además de un irritante sonido.
(Emmy) ¡Corra!
El profesor y yo salimos corriendo del edificio, lancé mi sombrero y la pistola que llevaba. Corrimos rápidamente hasta el coche, nos metimos junto con Luke y Flora. Ahora conducía yo. Ahora sí que íbamos a ir rápido.
Arranqué el coche y aceleré. En un momento me puse por la carretera a 120km por hora.
(Emmy) ¿Se pesaba que le iba a traicionar?
(Layton) No, confiaba en ti. ¿Pero cómo lo has hecho?
(Flashback)
(Ash) ¿Eres Emmy Altava, la ayudante del profesor Hershel Layton, verdad?
(Emmy) No, yo no soy nada del profesor Layton. Es más, lo odio, lo hundiría si pudiera.
(Ash) Sí que puedes.
Le mostró dos pistolas y un sombrero.
(Fin de flashback)
(Emmy) Nada importante. Por cierto... ¿A dónde vamos?
(Layton) Al lugar más cercano, Dropstone.
Conduje durante casi todo el día. Flora estaba muy nerviosa, normal, si alguien desconocido la estaba persiguiendo quien sabe porqué, Luke se quedó dormido a medio camino y el profesor me iba guiando mientras miraba a un mapa.
El paisaje cambió de repente a un hermoso campo precioso. Todo estaba rodeado de huertos llenos de hortalizas y verduras. Se veía como empezaba el atardecer y los rayos de sol iluminaban las montañas y la hierba silvestre se veía de un color precioso. Aquello parecía la toscana, pero en verdad nos estábamos acercando a Dropstone.
Al cabo de un cuarto de hora más, llegamos a la entrada de un pequeño pueblo rústico.
(Layton) Es aquí.
Aparqué el coche y bajamos. Nos impregnó un aroma de estofado de carne de olor delicioso. No se escuchaba ningún ruido que se escuchan en la ciudad, simplemente el hermoso sonido de los pájaros y de la brisa que acariciaba las hojas de los árboles que estaban floreciendo.
(Emmy) ¿A dónde vamos?
(Layton) Conozco una persona que vive aquí que nos puede ayudar.
Empezamos a adentrarnos en el pueblo hasta llegar a la plaza del pueblo, preciosa y repleta de flores.
(Luke) ¡Qué recuerdos me trae este lugar! ¿Verdad, Flora?
(Flora) Sí... Hasta que Don Paolo me secuestro y me dejó aquí.
(Luke) Aah... Je, je...
(Layton) Es aquí.
El profesor señaló una puerta a la que llamó al timbre.
En seguida se abrió la puerta y un hombre bajito con sombrero y una espesa barba apareció y saludó al profesor.
El profesor se dirigió a nosotros y procedió a presentarnos.
(Layton) Anderson, te presento a Emmy Altava, mi asistente, a Luke y Flora ya los conoces.
(Anderson) ¡Mucho gusto, Emmy! Hershel me ha hablado mucho de ti.
(Emmy) ¿Ah sí?
(Layton) Bueno, eso no tiene importancia.
El profesor parecía nervioso. A saber que le habrá dicho de mí... Sería algo gracioso, pues Luke y Flora se reían disimuladamente.
(Anderson) ¡Pero no os quedéis ahí! ¡Pasad, adelante!
Los cuatro entramos en la casa, parecía muy acogedora y lo que ahora dirían vintage.
El señor Anderson nos preparó un té con galletas. Técnicamente, no sabíamos que hacíamos aquí, yo solamente había conducido hasta aquí por indicaciones del profesor.
(Layton) Anderson, te preguntarás que hacemos aquí sin previo aviso ni nada.
(Anderson) Tú eres siempre bienvenido en Dropstone. ¿Pero dime, qué os trae por aquí?
(Layton) Estamos siendo perseguidos por una secta, o algo parecido. Están buscando a la pequeña Flora.
(Anderson) ¿A Flora? ¿No será el malvado Don Paolo?
(Layton) No, son unos hombres que se llaman a ellos mismos 'Los hombres del sombrero'.
(Anderson) ¿Una mafia?
(Emmy) Puede ser.
(Anderson) ¿Y sabéis por qué os persiguen?
(Emmy) No tenemos ni idea.
(Layton) Sabemos que quieren a Flora, pero no sabemos el porqué.
(Luke) ¿Profesor, qué vamos a hacer?
(Emmy) Aún no sabemos nada, Luke.
(Layton) Luke, por ahora no pierdas la calma.
Debíamos pensar que debíamos hacer, como podríamos proteger a Flora.
Todavía no sabíamos que querían de ella, ni yo misma o sabía que durante casi media hora pertenecía esa secta.
(Layton) ¿Emmy, te dijeron algo cuando te uniste a ellos?
(Emmy) No, ya lo hubiera dicho.
Se hizo rápidamente de noche y el señor Anderson nos invitó a pasar la noche en el hotel del pueblo. Seguramente al día siguiente nos iríamos de este pueblo. ¿A dónde? Ni el increíble e inigualable profesor Hershel Layton lo sabía, o si lo sabía, lo disimulaba muy bien.
En el hotel compartí habitación con Flora. Estaba tan nerviosa que me gritaba por cualquier tontería, ya fuera si quería ducharse primero o que cama quería para dormir. Debo perdonarla, pues yo en su lugar estaría igual.
(Emmy) Flora, debes de estar tranquila. Todo se solucionará.
(Flora) ¿¡Cómo puedes estar tan segura!?
(Emmy) Porque lo sé. Sé que todo se arreglará. Además, el genial profesor Layton jamás dejaría que te ocurriera nada, y ahora que yo estoy contigo, tampoco dejaré que te ocurra nada.
Flora se tranquilizó y se durmió rápidamente. Yo, sin embargo, me quedé despierta casi la mitad de la noche. Tampoco era plan que le hubiera hecho creer a Flora que todo saldría bien y que fuera mentira.
Cerca de las cuatro de la mañana llamaron a nuestra puerta. Era curioso que alguien llamase a esa hora, tenía miedo que fuera algún hombre con sombrero.
Entreabrí la puerta y efectivamente era un hombre con sombrero, era el profesor. Salí con cuidado de la habitación y hablé con él.
(Layton) Siento molestarte a estas horas.
(Emmy) No se preocupe, estaba despierta.
Me senté en el suelo y apoyé la cabeza en la pared de forma que pudiera ver al profesor, en verdad estaba cansada, no estaba acostumbrada a tener tantas emociones seguidas.
(Layton) ¿Cómo está Flora?
(Emmy) Pues nerviosa, se irrita por cualquier cosa y gracias a un milagro he podido calmarla y hacer que pudiera dormir.
(Layton) ¿Y tú cómo estás?
(Emmy) ¿Yo?
(Layton) Sí.
(Emmy) Yo... Pues bien, supongo.
Me reí. ¿A qué venía esa pregunta?
(Layton) Tuvo que ser extraño recibir esa carta.
(Emmy) Sí, lo fue, pero el cartero se equivocó.
(Layton) Es mentira.
(Emmy) ¿Cómo?
El profesor se sentó en frente de mí, parecía que iba a ir para largo.
(Layton) Ya te lo dije, te metieron en este asunto a propósito.
(Emmy) ¿Por qué?
(Layton) Todavía no lo sé, pero pronto lo descubriré.
El profesor se volvió a levantar con intención de irse.
(Layton) Pero, Emmy.
Se giró de nuevo hacía mí.
(Emmy) ¿Sí?
(Layton) Eres una pieza clave en este misterio.
De nuevo me quedé sola. Me levanté para volver a entrar pero noté algo metálico y frío en mi costado. Me levanté la camiseta y la vi. Una de las pistolas que me había dado Ash. Sin pensarlo la volví a guardar. Era raro que llevara una pistola escondida, pero quizás habría alguna ocasión durante este viaje que fuera necesario utilizarla.
Entré en la habitación y me metí en el baño, para no molestar a Flora, y así comprobar si tenía algún chip de GPS o algo similar para descifrar nuestra posición actual, pero no encontré nada.
La noche pasó lenta y sin movimientos anormales, suponíamos que los habríamos despistados. Ojalá. Durante el día paseábamos por las viejas calles del pueblo de Dropstone, el profesor, Luke y Flora, me explicaron las aventuras que pasaron por este pueblo y sobre la caja Elísea, parecía todo tan reciente...
Hubo un momento en que Luke y Flora fueron a ver unas vacas enormes de una granja y nos quedamos el profesor y yo solos.
(Emmy) ¿Cree que los habremos despistado?
(Layton) No lo creo, estoy seguro de que aparecerán de un momento a otro.
(Emmy) ¿Y qué hacemos?
(Layton) Esta noche iremos a otro lugar.
(Emmy) ¿Y por qué no ahora?
(Layton) Para despistarles. Si nos vamos ahora nadie sabrá que hemos estado aquí mientras que si nos vamos esta noche mucha gente del pueblo nos habrá visto y así si preguntan por nosotros dirán que estamos por el pueblo.
(Emmy) Tan inteligente como siempre, profesor. Pero tengo una pregunta.
(Layton) Dispara.
Esa respuesta me perturbó un poco, seguía teniendo la pistola en mis manos, pero... ¿Y si era mala idea conservarla?
(Layton) ¿Emmy? ¿Estás bien?
Me hizo señas para ver si seguía consciente.
(Emmy) ¿Eh? ¡Sí, perfectamente!
(Layton) ¿Cuál era tu pregunta?
(Emmy) ¡Ah, sí! ¿Qué le ha dicho al señor Anderson de mí?
El profesor Layton empezó a ponerse nervioso pero contestó serenamente.
(Layton) Nada importante.
Llegó la noche y les dijimos a Luke y Flora que a la madrugada nos iríamos.
La tarde anterior nos habíamos despedido ya del señor Anderson y habíamos hecho suficientes cosas como para que los habitantes de este pequeño pueblo nos recordarán y así hacer creer a 'Los hombres del sombrero' que seguíamos aquí.
Cerca de las cuatro y media de la madrugada arranqué de nuevo el coche, de nuevo conduciría yo, no aguanto cuando el profesor va pisando huevos por la carretera.
Todavía no sabía a dónde nos dirigíamos pero yo seguía la carretera y de vez en cuando seguía la indicación del profesor, mientras Luke y Flora dormían, que envidia.
***
Sobre las nueve de la mañana llegaron 'Loshombres del sombrero' a Dropstone, y tal y como predijo el profesor Hershel Layton empezar a preguntar por nuestros héroes.

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