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Capítulo 4: Un misterioso tren

Llegué sobre las diez y media a Saint-Fols, y al bajar del coche vi que me había olvidado de quitar los gatos que había sobre el techo del coche. Me reí un rato, pero no era lo suficientemente alta para quitarlos así que volví al hotel.
Las calles estaban desiertas y poco iluminadas, al igual que el hotel. No había nadie, ni en recepción, cosa que me pareció bastante extraño.
Subí hasta mi habitación y llamé a la puerta.

(Flora) ¡Emmy! ¡Por fin has vuelto!

Flora me abrazó muy feliz.

(Emmy) ¿Sí, ha pasado algo?

(Flora) No, pero te echaba mucho de menos.

Entré en la habitación y dejé las llaves del coche del profesor sobre mi mesita de noche.

(Emmy) Pues solo han pasado dos días.

(Flora) Sí… Pero…

(Recuerdo)

(Layton) Bueno, ahora que no está Emmy, te sentirás sola, Flora.

(Flora) ¿Eh?

(Layton) Si quieres, puedes dormir con Luke y yo dormiré en la otra habitación.

(Flora) ¡No, no! No se preocupe profesor. Puedo dormir sola una noche.

(Fin del recuerdo)

(Emmy) ¡Jajaja!

(Flora) ¡No te rías!

(Emmy) Vale, vale.

Al día siguiente.

(Layton) ¿Y qué tal por Londres?

(Emmy) Igual que siempre.

(Layton) ¿Hablaste con los inspectores?

(Emmy) No… Dejé a Barton y me fui a dormir. ¿Encontró algo interesante sobre Montellary?

(Layton) No, seguimos dando palos de ciego en la investigación.

(Luke) Solo hemos conseguido lo mismo que hasta ahora. Hemos llegado a la conclusión de que realmente hay cuatro joyas escondidas.

(Layton) Así es.

(Luke) Y mucha gente ha visto a Rinne y a Ellen, pero nadie ha hablado con ellas.

(Emmy) Ajá…

(Layton) Había pensado en volver a Montellary, y buscar a Rinne o a Ellen.

(Emmy) Buena idea.

Tras terminar el desayuno, fuimos a la parada del bus para ir a Montellary. Con un poco de suerte pasaría Quap, si no tendríamos que ir a pie.
Todavía no podía creerme cómo era posible que Rinne y Ellen huyeran cuando nos disponíamos a ir al pueblo de al lado con ellas pero la gente de Saint-Fols las habían visto por allí. Aún no sabría cómo explicarlo.

(Luke) ¡Por ahí viene Quap!

(Flora) ¡Genial! Cuatro kilómetros que nos ahorramos.

(Quap) ¿Qué pasa señores? ¿De nuevo a Montellary?

(Layton) ¿Así es, le importaría llevarnos?

(Quap) ¡Por supuesto que no! Todo por quiénes vayan hacer que vuelva a tener más clientela de Montellary.

Los cuatro subimos al autobús y nos sentamos al final de éste.

(Emmy) Entonces… El plan de hoy es ir a Montellary para buscar a Rinne o a Ellen.

(Layton) Así es.

(Flora) ¿Y si fueran la misma persona?

(Emmy y Layton) ¿Qué?

(Flora) Quiero decir, bastante gente ha visto a Rinne y otras han visto a Ellen. Luego, Ellen no recuerda a Rinne pero sí le suena su nombre. Además la gente que ha visto a Rinne no ha visto a Ellen y viceversa, y nunca las han visto juntas ni el mismo día.

(Layton) Interesante… Buena reflexión. Podría ser posible.
(Luke) ¿Entonces… Estamos buscando a la misma persona?

(Layton) Podría ser.

(Quap) ¡Señores! ¡Aquí esta su parada!

(Layton) ¡Muchas gracias caballero!

(Quap) ¡A mandar! Recuerden que luego pasaré por aquí a por ustedes.

(Layton) Aquí intentaremos estar.

Bajamos del bus y una ambiente fresco nos envolvió. Todavía estaba el pueblo envuelto de niebla, como Misthallery. Aunque ya eran las once todavía había el rocío mañanero.

(Emmy) Sería mejor que nos separáramos para buscarlas.

(Layton) Buena idea, tú con Flora y yo con Luke.

(Emmy) De acuerdo.

Flora y yo comenzamos a pasear por el oeste del pueblo, todo seguía igual de desierto.

(Flora) ¿Emmy, cómo crees que ha desaparecido toda la población?

(Emmy) Si te digo la verdad, no tengo ni la más remota idea. Parece un cuento de brujas, pero quizás sea algún truco.

(Flora) ¿Y lo de Rinne y Ellen?

(Emmy) Ni idea.

Seguimos paseando en silencio durante horas y horas.

(Ellen) ¡Hola!

(Emmy y Flora) ¿¡Ellen!?

(Ellen) Sí, soy yo. ¿Qué hacéis por aquí?

(Emmy) Te estamos buscando a ti y a Rinne.

(Ellen) Pues aquí me tenéis. ¿Tenéis hambre?

(Emmy y Flora) Sí.

(Ellen) Venid, os invito a comer.

Extrañadas seguimos a Ellen hasta un parque donde había montado un picnic.

(Emmy) ¿Y esto?

(Ellen) Tenía hambre y lo he montado, peor comer con compañía es mejor. Venga sentaros.

Justo cuando nos sentamos, aparecieron el profesor y Luke, con Rinne.
Rinne y Ellen se quedaron mirando fijamente a los ojos. Después de todo, la reflexión de Flora no tenía sentido, si fueran la misma persona no se hubieran encontrado.

(Ellen) ¿Ella es Rinne?

(Rinne) Cielo… Azul… Dolor… De cabeza…

(Ellen) ¡El cielo azul!

(Layton) ¿Ocurre algo?

(Ellen) Recuerdo un dolor de cabeza, todo negro y oscuro. Y cuando abrí los ojos, recuerdo estar tumbada en el suelo mirando el cielo azul.

(Rinne) Sí, cielo azul.

(Emmy) Genial, se están uniendo los cabos sueltos.

(Ellen) Igualmente… Tengo hambre, comamos.

Los seis empezamos a comer los sándwiches que había preparado Ellen, estaban deliciosos quizás porque estábamos al aire libre o porque estábamos en compañía, pero ojalá se hubiera detenido el tiempo.
Cuando terminamos de comer escuchamos un extraño ruido, como si de un tren se tratase. Sin pensarlo dos veces corrimos hacía el origen del ruido y resulto ser un tren. ¡Un tren en mitad de la carretera!
Saqué la cámara y comencé a hacer fotografías. ¿Cómo había llegado un tren hasta allí?

(Emmy) Esto merece una foto.

(Luke) Parece el Molentary Express.

(Rinne) Tren…

(Ellen) Subamos.

No sé porque, pero le hicimos caso y nos subimos al tren, que poco después de subir arrancó. Miramos por todos los vagos, hasta que encontramos a una extraña muchacha igualita que Rinne y Ellen, pero su cabello, sus ojos y su vestido eran verdes. ¿Qué está pasando aquí?

(Luke) Imposible… ¿Cómo pueden ser idénticas?

(Layton) Es sorprendente el parecido. ¿Cómo te llamas?
(???) Reina

(Rinne y Ellen) Reina…

(Layton) ¿Reina, te encuentras bien?

(Reina) ¡Arco Iris!

(Emmy) ¿Qué?

(Reina) Azul… Rojo…

(Layton) ¿Recuerdas algo de hace unas semanas?

(Reina) Azul… Rojo… Verde… Amarillo… Arco Iris.

(Emmy) Amnesia, quizás.

(Layton) Qué extraño todo.

(Luke) ¿Por cierto a dónde lleva este tren?

(Flora) Qué misterioso… Está vacío.

(Layton) Será mejor que esperemos a que pare. Vayamos a una habitación.

Los cuatro nos metimos en una habitación dejando a las tres muchachas en el pasillo mirándose cara a cara. Nos sentamos en los sofás, el profesor y yo en uno, y enfrente Flora y Luke.
Al cabo de unos minutos caímos en un profundo sueño…

Un ruido nos despertó, no sé como habíamos podido dormirnos, cuando desperté tenía la cabeza apoyada en el hombro del profesor.

(Emmy) ¿Dónde estamos?

(Luke) En un tren.

(Emmy) Hasta ahí llego. Pero el tren se ha detenido.

(Flora) ¿Qué es esto?

Flora cogió un especie de reloj, tenía pinta de ser un temporizador, iba contrarreloj, marcaba treinta minutos y descontando.

(Layton) Quizás sea cuando vaya a partir el tren.

(Emmy) Seguramente.

(Layton) Será mejor que bajemos para saber donde nos encontramos.
Los cuatros bajamos junto con el temporizador, pero no había rastro de Rinne, ni de Ellen, ni de Reina. Al bajar vimos que estábamos en Misthami.

(Luke) ¿¡Misthami!? ¿Cómo es posible que hayamos llegado hasta aquí?

(Flora) ¿Pero… Y cómo hemos llegado en tren? Si no hay ni vías.

(Luke) Podríamos haber estado volando… O levitando quizás.

(Emmy) También podía estar controlado por alguien.

(Layton) Es cierto, no hemos visto ningún conductor. Tan solo estábamos nosotros cuatro, Rinne, Ellen y Reina… Que han desaparecido misteriosamente.

(Luke) ¿Pero cómo?

(Flora) Asombroso.

(Alcalde) ¿¡Pero cómo ha llegado eso ahí!?

Todavía no podía creer como lo había logrado. ¿Cómo era posible que hubiéramos llegado en tren a Misthami?

(Alcalde) Son ustedes otra vez. ¿Los que estaban investigando la desaparición de Montellary, no?

(Layton) Así es.

(Alcalde) ¿Y habéis llegado con ese tren?

(Luke) Sí.

(Alcalde) Pues llévense de aquí ese tren, están en mitad de la carretera.

(Layton) Discúlpenos, pero no sabemos que hemos llegado hasta aquí.

(Alcalde) ¿Cómo qué no? Yo seguro que no lo sé.

El temporizador comenzó a vibrar, faltaban cinco minutos. ¿Cómo había pasado ya media hora?

(Emmy) Profesor, ya ha pasado la media hora.

(Luke) ¿¡Ya!? Pero si solo han pasado cinco minutos.

(Flora) Es verdad.

Flora miró su reloj.

(Flora) Hemos bajado a las siete y media, y son menos veinticinco.
(Layton) Qué extraño… Mejor subamos al tren.

(Alcalde) Eso, quiten ese tren de ahí.

Los cuatro subimos al tren. Seguía meditando como había sido posible que llegáramos en tren a otro pueblo que estaba a más de 200 kilómetros de donde estábamos. ¿Además… Qué había pasado con Rinne y las demás?
Al subir nos dimos cuenta de que el tren había cambiado, ahora parecía un metro. ¡Esto es demasiado increíble! No podía creer que un tren lujoso se hubiera convertido de la nada en un típico metro de Londres.
Nos sentamos en los asientos verdes y esperamos a que arrancara, que como decía el temporizador, salió cinco minutos después.

(Flora) ¿Cómo es posible?

(Luke) ¿El qué?

(Flora) Todo. Que toda una población desaparezca de la noche a la mañana, que volvamos a un pueblo a más de doscientos kilómetros, y que vayamos en un tren super-lujoso como el Molentary Express y volvamos en un típico metro londinense. ¿Cómo?

(Layton) Pequeña, no tengo ni idea, pero pienso resolverlo.

Tras dos horas de viaje, las luces se apagaron de todo el vehículo y cinco minutos después se encendió de nuevo, pero no estábamos solos. ¡Estaba Don Paolo y Descole!

(Don Paolo) ¡Layton este es vuestro final!

No sé cómo ni porqué pero de la nada me estaba peleando con Descole.
Me empujó y me caí al suelo, Descole me levantó por el cuello y me lanzó contra la pared. Me levanté con dificultad y Descole volvió a golpearme, esta vez me golpeé en la cabeza y todo se volvió negro…

***

Las luces se volvieron a apagar y Don Paolo y Descole ya no estaban cuando éstas se volvieron a encender.

(Layton) ¡¡Emmy!!

El profesor Layton corrió hacía Emmy que yacía inconsciente y con una brecha en una parte de la frente.

(Luke) ¡Profesor, hemos llegado a Saint-Fols!

(Layton) ¡Rápido! ¡Debemos llevar a Emmy al médico!

***

Me desperté mareada, estaba en la habitación del hotel. Me dolía muchísimo la cabeza, no me acordaba de nada, pero sé que yo no había llegado al hotel y menos con una venda en mi frente.
Justo en ese momento el profesor entró en la habitación con una taza.

(Layton) Qué bien que hayas despertado.

El profesor acercó una silla y se sentó al lado de la cama dejando la taza sobre la mesita de noche.
Me incorporé para verle mejor.

(Emmy) ¿Y Flora?

(Layton) Está con Luke en mi habitación. Toma, bébete la manzanilla.

(Emmy) Gracias.

Cogí la taza que me tendió, todavía estaba caliente pero se podía beber.

(Emmy) Puede irse a su habitación a descansar, yo estoy bien.

(Layton) No te preocupes, me quedaré contigo toda la noche.

Bebí unos traguitos de la bebida, y le pregunté algo que quería saber.

(Emmy) ¿Profesor… Qué ha pasado?

(Layton) ¿No recuerdas nada?

(Emmy) Solo recuerdo que estábamos en ese metro extraño, pero nada más.

(Layton) Aparecieron Don Paolo y Descole. Descole comenzó a pelear contigo hasta que te golpeaste la cabeza.

(Emmy) Inútil…

Mis ojos se llenaron de lágrimas.

(Emmy) Soy una inútil.

Mis lágrimas cayeron sobre la taza que justo me quitó el profesor.
El profesor se sentó en la cama apoyado en la pared y me abrazó.

(Layton) Emmy, no vuelvas a decir que eres una inútil.

(Emmy) ¡Pero no pude hacer nada!

Mis lágrimas seguían cayendo sobre la camisa del profesor que me seguía abrazando sin intención de soltarme.

(Layton) Emmy, no te preocupes, todo está bien. No ha pasado nada mayor. Estás bien, eso es lo que importa.

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