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Capítulo 2: Una extraña aparición

Tras un largo descanso nos levantamos temprano y fuimos a desayunar al restaurante del hotel donde podríamos coger energías para ir hasta Montellary.
El hotel estaba prácticamente desierto, no tendrían mucho movimiento en esta época del año.

(Luke) ¿Profesor, hoy que vamos a hacer?

(Layton) Deberíamos ir a Misthallery para ver qué es lo que ha ocurrido y si queda alguna persona por ahí.

(Flora) ¿Y quedará alguien?

(Emmy) Podría ser, no desaparece una población de la noche al día sin dejar rastro. Quizás tenga algún truco…

(Layton) Podría ser. Pero no debemos perder tiempo.

Sin apenas aportar nada más, terminamos el desayuno y nos fuimos.
Como ahora no había autobuses hacia Montellary por lo ocurrido tendríamos que ir a pie, y muy cerca no estaba.

(Emmy) ¿Y cuántos kilómetros son?

(Layton) Cuatro a la ida y cuatro a vuelta.

(Flora) ¿¡Cuatro!?

(Layton) Flora, puedes quedarte si quieres.

(Flora) No, no se preocupe, iré.

Los cuatro comenzamos a andar por el bosque que separaba los dos pueblos. Era fácil perderse así que debíamos ir con cuidado y sin despistarnos.

(Polo) ¡Ciao! I’m perdido. Onegai ayudar a mí.

(Luke) Siempre se pierde…

(Layton) Si sigue todo recto llegará hasta Saint-Fols.

(Polo) ¡Yay! ¡Vielen dank!

(Layton) Continuemos.

Recorrimos el bosque, había todo tipo de árboles y se respiraba un aroma a flores frescas que encajaba con el ambiente húmedo que había.

(Flora) ¡Mira Luke! Tres mariposas se han posado sobre la misma flor.

(Luke) ¡Qué coincidencia!

(Emmy) ¿Quedará mucho para llegar a Montellary?

(Layton) Según los cálculos… En seguida lo veremos ante nuestros ojos.

Como decía el profesor, al cabo de unos minutos un enorme pueblo completamente desierto apareció delante de nosotros.

(Flora) ¿Seguro qué habrá alguien por aquí?

(Layton) Habrá que intentarlo.

Los cuatro nos adentramos en el pueblo. Todas las calles vacías y las casas algunas estaban todas abiertas y otras completamente cerradas.
Tenía la sensación de que alguien nos seguía por detrás, pero cuando me gire no había nadie.

(Layton) ¿Estás bien, Emmy?

(Emmy) Sí, sí.

Cuando llegamos al centro del pueblo había una muchacha de ojos azules y pelo azul corto observándonos con la mirada perdida, llevaba un vestido azul claro con puntilla al final, seguro que era la del día anterior.
El profesor se acerco con una sonrisa a ella.

(Layton) Buenos días. ¿Eres de aquí?

(???) Cielo… Azul…

(Layton) ¿Estás bien?

La muchacha asintió sin decir nada.

(Layton) ¿Cómo te llamas?

(???) Rinne.

(Layton) ¿Y cuántos años tienes, Rinne?

Rinne señaló a Flora que hizo que ésta se asustara.

(Flora) ¿Por qué me señala?

(Layton) Querrá decir que tiene tu edad.

(Flora) Ah…

(Layton) ¿Y cómo has llegado hasta aquí?

(Rinne) Cielo… Azul…

(Emmy) Parece que tenga amnesia.

(Luke) ¿Amnesia? ¿Qué es eso?

(Emmy) Es cuando pierdes la memoria.

(Layton) ¿Rinne, recuerdas algo de ti?

(Rinne) Cielo… Azul…

(Emmy) Deberíamos llevarla al médico.

(Layton) Tienes razón.

(Emmy) Aunque deberíamos seguir investigando.

(Flora) Yo creo que Rinne no le importará esperar.

(Layton) Entonces recorramos el pueblo y volvamos a Saint-Fols.

Los cuatro y Rinne, paseamos por el pueblo, sin encontrar nada de provecho.

(Chelmey) Vaya, señor Layton. ¿Vuelve a jugar a los detectives?

(Layton) Buenos días, inspectores.

(Grosky) No les esperaba por aquí. Es toda una sorpresa.

(Chelmey) ¿Qué hacen aquí?

(Layton) Nos hemos enterado de la terrible desaparición y hemos querido visitar Montellary.

(Chelmey) Sea como sea, no se meta en mi caso. ¿De acuerdo?

(Layton) Entendido.

Nos alejamos dejando a los inspectores solos.

(Luke) Seguro que al final necesitará su ayuda. Es muy orgulloso.

(Rinne) Orgulloso…

(Flora) Sí.

Seguimos andando hasta que decidimos que era mejor volver a Saint-Fols con Rinne.
Pero justo cuando llegamos a la salida Rinne huyó. Intentamos seguirla, pero la perdimos entre tantos callejones.
(Flora) ¿Por qué habrá huido?

(Emmy) Quizás se haya asustado.

(Layton) Quizás nos esconda algo. Bueno, será mejor que volvamos a Saint-Fols, es casi mediodía.

(Luke) Con razón me moría de hambre.

(Emmy) Tú siempre tienes hambre.

(Luke) Y tú también.

(Emmy) Eso no te lo niego en absoluto.

Sin casi decir palabra, nos fuimos a Saint-Fols. Nuestro plan era comer a las afueras de Saint-Fols y volver a Montellary para buscar a Rinne.

(Layton) Flora, deberías comer más, porque tardaremos en venir de nuevo. A vosotros dos no os digo nada porque ya os estáis llenando el estómago.

(Emmy) Y que lo diga, profesor. ¿Verdad Luke?

(Luke) ¡Sí!

(Flora) ¿Profesor, cree que encontraremos a Rinne?

(Layton) No lo sé, pero si quiere mostrarnos algo estará allí.

(Emmy) ¿Pero por qué habrá huido?

(Luke) Quizás no quería salir del pueblo. O se asustó.

(Flora) O quizás alguien la seguía.

(Layton y Emmy) ¿Seguirla?

(Flora) ¿Eh? ¿He dicho algo malo?

(Layton) No, para nada. Quizás hayas dado con la solución.

(Luke) ¿Y por qué iban a seguirla?

(Layton) Eso todavía no lo podemos saber.

Los cuatro salimos del restaurante y nos dirigimos al bosque cuando vimos parar un autobús casi vacío.

(Layton) ¿Disculpe? ¿A dónde se dirige?

(Quap) Pues voy a seguir con mi rutina. Primero salgo de Mistol, me dirijo hasta Saint-Fols, ahora por Montellary y luego vuelta a empezar.

(Emmy) ¿Ha dicho Montellary?

(Quap) Sí, pero ahora no bajará ni subirá nadie jajaja.

(Layton) ¿Nosotros nos dirigimos a Montellary, podría llevarnos?

(Quap) Sí, si resolvéis este puzle.

(Luke) ¡Déjeme a mi profesor!

(Quap) ¿Qué es completamente tuyo pero todos lo usan?


(Luke) (…) ¿El nombre?

(Quap) ¡Correcto! ¡Adelante señoritos, invito yo!

Nos sentamos por el final para no molestar al resto de pasajeros que se encontraba delante. Nuestra próxima parada era Montellary.

(Quap) Recuerden que volveré a pasar por aquí a las siete y media de la tarde, no se retrasen o se tendrán que ir a pata.

(Layton) Muchas gracias por llevarnos.

(Quap) De nada, caballero, de nada.

El bus se fue dejándonos solos en la busca de Rinne.

(Emmy) ¿Dónde la encontramos la última vez?

(Flora) Fue en la plaza.

(Emmy) Yo juraría, no me hagáis caso, pero creo que vi a Rinne en Saint-Fols al salir  de la casa de Tom.

(Layton) Quizás te dio la sensación.

(Emmy) Seguramente.

Paseamos por segunda vez ese día por el pequeño pueblo desierto hasta que dimos con una persona. No era Rinne, era clavadita a ella pero ésta tenía los cabellos y los ojos de color rojo y con el mismo vestido pero rojo claro.

(Flora) ¿Rinne?

(???) Rinne no, Ellen.

(Luke) Vaya… Pues eres clavadita a Rinne.

(Ellen) Rinne… Me suena de algo, pero no logro entender de qué. ¿Y qué hacéis por aquí?

(Layton) Hemos venido a investigar la desaparición de los habitantes de Montellary.

(Ellen) Jejeje, que chistera más graciosa. ¿Desaparición? ¡Pero sí aquí nunca ha vivido nadie!

(Luke) ¿¡Cómo!?

(Emmy) Es imposible aquí han vivido muchas personas desde hace mucho.

(Ellen) ¿Ah sí? Pues yo no lo recuerdo, y vivo aquí desde que nací.

(Layton) ¿Serías tan amable de responder unas pocas preguntas?

(Ellen) Claro.

(Layton) ¿Cuántos años tienes?

(Ellen) Dieciséis. Como ella.

Señaló a Flora.

(Layton) ¿Has visto últimamente a alguien por aquí?

(Ellen) Sí… A unos inspectores que creo que venían de Londres, uno que corría muy rápido jeje, y el otro parecía un poco amargado, le faltaba un poco de azúcar jeje.

(Emmy) ¿Y no has visto a una muchacha parecida a ti?

(Ellen) No.

(Luke) Qué raro…

(Layton) ¿Recuerdas que pasó hace unas semanas?

(Ellen) ¿Hace unas semanas? Um… Recuerdo un dolor de cabeza y el cielo… Azul… ¡Uy!

(Layton) ¿Ocurre algo?

(Ellen) No recuerdo nada más.

(Emmy) Amnesia…

(Layton) No te preocupes, sería de gran ayuda que nos acompañases a Saint-Fols, el pueblo de al lado.
(Ellen) ¡No hay problema!

(Flora) Todavía queda bastante para que pase el autobús.

(Layton) Será mejor volver a pie.

Los cinco nos dirigimos a la parada del autobús para seguir por la carretera hasta Saint-Fols, pero por increíble que pareciera, Ellen huyó igual que lo hizo Rinne.
La seguimos pero la perdimos de vista. Buscamos por todo el lugar pero sin resultado.
¿Qué está pasando en este pueblo?

(Luke) ¡Canastos! ¡Qué complicado todo!

(Flora) Era igualita que Rinne… Y ha huido como ella.

(Emmy) No recordaba que pasó hace unas semanas. Rinne tampoco recordaba nada. ¿Quizás amnesia?

(Layton) Podría ser, pero si no las llevamos al médico no lo podremos saber. Será mejor volver a la entrada de Montellary, el autobús estará a punto de pasar.

(Flora) ¡Es verdad! Habrá que darse prisa.

Los cuatro nos dimos prisa hasta llegar la entrada donde el bus se veía ya de lejos.

(Quap) ¿Qué? ¿Les ha servido de mucho la investigación?

(Emmy) Ha sido interesante.

(Layton) Fructífera, pero tendremos que volver.

(Quap) Venga, sentaros que nos vamos.

Llegamos a Saint-Fols cuando las farolas de las calles comenzaban a iluminarse.
Las calles comenzaban a vaciarse de gente y a llenarse de aroma de comida procedente de las casas.
Fuimos al hotel donde cenamos todos juntos.

(Luke) ¡Uaah…!

(Layton) Muchacho, será mejor que os vayáis a dormir. Mañana será otro día largo.

(Flora) Será lo mejor.

Luke y Flora desaparecieron del restaurante y nos quedamos el profesor y yo tomando un té.

(Layton) Cuéntame, Emmy. ¿Qué has hecho durante todos estos meses?

(Emmy) ¿Estos meses…?

(Layton) Intenté localizarte, pero desapareciste del mapa.

(Emmy) Sí… Necesitaba reflexionar sobre mi vida y me fui lejos, al norte de Japón. Allí, en el hotel donde me alojaba, hubo un asesinato pero gracias las lecciones que me enseño el mejor profesor supe resolverlo. Hace unos días volví y es cuando decidí visitarle.

(Recuerdo)

Tras reflexionar sobre los últimos meses decidí volver a Londres, donde compartía piso con mi amiga Julie.
Cuando volví era de noche así que sin hacer ruido entré en la casa y vi el correo, donde se encontraba una carta para el profesor. Pensé que quizás la escribió Julie, pero el remitente era un tal Tom Yu.
Como no eran horas para entregársela me fui a dormir y ya se la daría al día siguiente.

Me desperté sobre las diez y media, apenas había dormido pero me levanté e hice lo que debía hacer: Entregarle la carta al profesor.

(Julie) Buenos días, eh. Anda que avisas que ibas a venir.

(Emmy) No sé… Me dio algo y quería volver a Londres. Echaba de menos hablar con alguien que entendiera mi idioma.

(Julie) ¿Has visto el correo?

(Emmy) No… ¿Pasa algo?

(Julie) No, nada… Solo que tienes una carta de tu querido profesor.

(Emmy) ¡Cállate!

(Julie) ¿No te pica la curiosidad?

(Emmy) Sí… Digo… No

(Julie) Venga vístete y desayuna y llévasela.

Volví a mi habitación a vestirme cuando escucho de nuevo la voz de mi amiga.

(Julie) ¡Por cierto! ¡Ha llamado varias veces tu querido profesor preguntando por ti!

Salí de mi habitación ya vestida y arreglada.

(Emmy) No, si quieres, preguntará por ti que no te conoce.

Julie me enseño la carta y un vaso de plástico con café.

(Julie) ¡Venga! Llévasela.

(Emmy) No me dejas ni desayunar tranquila.

(Julie) Encima que me preocupo por tu vida.

(Emmy) Que sí, que sí.

Era la excusa perfecta para visitar al profesor, pero… ¿Qué le diría?

(Fin del recuerdo)

(Emmy) Nada más.

(Layton) Parece interesante. ¿Te gustó el país nipón?

(Emmy) Sí, hacía el mismo frío que en Londres. Era muy diferente a lo que estamos acostumbrados a ver.

(Layton) Me alegro mucho. ¿Y cuándo volvamos a Londres, sabes qué harás?

(Emmy) No lo sé… Quizás vuelva a desaparecer del mapa, y buscaré trabajo.

(Layton) ¿No estás trabajando en la comisaría?

(Emmy) No, me echó el inspector Chelmey, pero el inspector Grosky está intentado convencerlo para que vuelva a trabajar con ellos. Me echaron por equivocarme de caso, y le molestó muchísimo a Chelmey y como ya me tenía pelusilla, pues tenía la excusa perfecta.

(Layton) No tenía ni idea.

(Emmy) Quizás Ellen tenga razón y hay que echarle azúcar.

(Layton) Jajaja, es posible.

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