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Capítulo 1: Un largo viaje

Antes del amanecer fui a la casa del profesor donde fuimos colocando nuestros trastos más indispensables en el Laytonmóvil.
Justo cuando llegué Luke y Flora acababan de despertarse y preparaban el desayuno.
Nuestro plan era salir hacia el norte de Gran Bretaña justo al amanecer para llegar al atardecer a nuestro destino.
Tras estar media hora el profesor y yo haciendo el plan de ese día llegamos a la conclusión que sería mejor hacer varias paradas durante el trayecto para que no se hiciera muy largo.

(Layton) ¿Luke, Flora, ya estáis preparados?

(Luke y Flora) ¡Sí!

(Layton) Es hora de salir.

Los cuatro salimos de la casa y nos dirigimos al coche. Yo conducía mientras que el profesor me iba guiando por la carretera.

(Flora) Luke, te veo nervioso.

(Luke) ¿Yo? Para nada. Solo que… No me gusta como conduce Emmy.

(Emmy) Qué tampoco conduzco tan mal. Solamente estoy acostumbrada a ir en moto.

(Luke) Pues esto no es una moto, así que ve con cuidado.

(Emmy) ¡Sí señorito!

Justo a las seis arranqué el motor y nos dirigimos a nuestra primera parada: Misthami.
Esa pequeña villa quizás nos serviría de ayuda a la hora de investigar sobre la desaparición de Motellary y estaba a 175 kilómetros de Londres y sería mejor parar para descansar y estirar las piernas.
Pasamos la mayoría del tiempo en silencio hasta que Luke rompió el silencio.

(Luke) ¿Profesor, usted cree realmente que es verdad que toda la población de un pueblo haya desaparecido?

(Layotn) Ciertamente es desconcertante, pero todo en este mundo es posible. Seguramente sea algún truco de mal gusto.

(Flora) ¿Pero por qué iban a desparecer todo?

(Layton) En la carta solamente explica que posiblemente sea algo relacionado con la fortuna de ese pueblo, pero hasta que no lleguemos y comencemos a investigar no podemos descartar nada por increíble que sea.

Tras dos o tres horas de viaje, llegó el momento de descansar y estirar las piernas. Paramos en la bonita villa de Misthami. Todo allí parecía sacado de un cuento de hadas. Todo estaba rodeado de flores de infinidades de colores y de varios tipos. ¡Olía a floristería!

(Layton) Podríamos preguntar por aquí si alguien conoce la noticia de la desaparición de Montellary.

(Emmy) Me parece bien.

Mientras Flora y yo íbamos por la parte derecha de la villa, el profesor y Luke fueron a preguntar a un señor bajito.

(Bigout) ¡Buenas, buenas!

(Luke) ¡Otra vez usted!

(Bigout) Será otra coincidencia jeje. ¿Qué andan investigando de nuevo?

(Layton) Así es. Estamos de camino a Mothellary y hemos parada a descansar aquí.

(Bigout) ¿Montellary? ¿Es ese pueblucho que ha desaparecido?

(Layton) Efectivamente. ¿Sabe acerca de esa desaparición?

(Bigout) Poco, solo que ha desaparecido nada más.

(Luke) ¿Y por aquí alguien sabe acerca de eso?

(Bigout) Para nada, aquí nadie se entera de nada. Me volveré a mudar.

El profesor y Luke se volvieron a reunir con nosotras con pocas noticias.

(Layton) Me parece que por aquí poco conseguiremos.

(Emmy) Hemos preguntado a unas personas pero no saben ni dónde está Montellery.

(Luke) Vaya…

(Layton) Deberíamos seguir nuestro camino.

Así que con poca información en nuestras manos, decidimos volver al Laytonmóvil y seguir hacía nuestra siguiente parada.
Tras otras largas horas por fin paramos en un pueblo, allí había más movimiento que en la villa anterior.

(Emmy) Puede que aquí podamos conseguir algo más de información.

(Flora) ¡Mira Luke! ¡Un ganado! ¡Vamos a verlo!

(Layton) No os vayáis muy lejos.

Mientras Flora y Luke miraba en ganado, el profesor y yo dimos una vuelta por el pueblo para obtener un poco de información.

(Layton) Buenas tardes.

(Wel) ¡Buenas buenas buenas! ¿Qué les trae por este pueblecito?

(Layton) Estamos investigando sobre la desaparición de Montellary.

(Wel) Ajá… ¿Ese pueblo del norte?

(Layton) Así es. ¿Puede aportar algo a esta investigación?


(Wel) Solo si resolvéis este puzle. ‘Me muevo constantemente pero no tengo cuerpo ¿Qué soy?’

 

(Emmy) El fuego.

 

(Wel) ¡Correcto señorita! Tengo poco que decir sobre Montellary, solamente sé que desapareció a causa de una misteriosa fortuna que aguarda bajo llave. Pero quizás encuentre algo mejor en la biblioteca municipal. Antiguamente este pueblo tenía muchos negocios con Montellary.

 

(Layton) Muchísimas gracias señor.

 


(Wel) ¡De nada, de nada!

 

Con un poco de información seguimos nuestro camino, está vez hacía la biblioteca junto con Luke y Flora.


La biblioteca estaba completamente vacía, solo estaba un viejo bibliotecario duro de oído.

(Emmy) ¡Señor! ¿¡Podría ayudarnos!?

(Bibliotecario) ¿Por supuesto señorita, que desean?

(Emmy) ¡Nos han dicho que aquí podemos conseguir información sobre Montellary!

(Layton) Emmy, no hace falta que grites tan alto.

(Emmy) Ah… Lo siento.

(Bibliotecario) ¿Montellary? Mmm… Creo que tenemos algún libro sobre eso.

El bibliotecario salió de detrás del mostrador, era un hombre bajito, tan bajito como Luke, con una larga barba blanca.

(Bibliotecario) Seguidme, seguidme, muchachos.

A pesar de ser un lugar pequeño estaba rodeado de montones y montones de libros de historia, ciencia ficción, romance, y de más temas.

(Bibliotecario) ¡Ah! Lo encontré, tomad. Mirad el índice y lo encontraréis.

(Layton) Muchas gracias.

(Bibliotecario) A mandar.

Los cuatro nos sentamos en una mesa y comenzamos a hojear el libro.

(Luke) A ver… Aquí pone algo. “Desde principios del siglo XIX hemos tenido varios negocios con Motellary. Comerciábamos todo tipo de vegetales que abundan en nuestras tierras, pero llego el momento en que dejaron de pagar nuestras mercancías. Nadie sabe el porqué nunca volvieron a comprar nuestros productos y nunca vimos nuestros beneficios, pero lo que todo el mundo sabe es que no fue por falta de dinero porque los empresarios que compraban tenían una gran fortuna entre sus manos que no estaba dispuestos a compartir. Esos empresarios eran la familia Polyt.

(Flora) Está escrito a mano por un tal… Federic Ryt. ¿Quién será?

(???) Federic Ryt era un antiguo alcalde de aquí.

(Emmy) ¿Quién eres?

(???) El nuevo alcalde.

(Layton) ¿Y es cierto lo que se escribe aquí?

(Alcalde) Palabra por palabra.

(Layton) ¿Y hubo alguna otra razón?

(Alcalde) En teoría no, pero si la hubiera los antepasados de este pueblo y del otro se la han llevado a la tumba.

Sin nada más que aportar ni más información volvimos al coche y continuamos nuestro camino. Esta vez sería la última que pararemos y estaríamos más cerca de Montellary.

Ya era por la tarde cuando casi llegamos, ya no sabíamos cómo obtener más información, o al menos yo.
Todavía quedaban unas cinco horas hasta llegar al final del viaje donde nos reuniríamos con el amigo del profesor para que nos explique más sobre ese misterioso misterio.

(Luke) ¿Profesor, y ahora cómo conseguiremos más información?

(Layton) Como lo hemos hecho hasta ahora, muchacho. En nuestra próxima parada quizás logremos obtener más información, pues Montellary está más cerca y las noticias llegan a oídos de los habitantes en seguida.

(Emmy) Esta investigación es más complicada que las demás, partimos de la nada.

(Layton) Pero todos los misterios tienen una explicación.

(Luke) ¿Es ese pueblo?

Luke señaló por la venta y vimos un pequeño pueblo a un lado de la carretera, parecía rustico y con pocos habitantes, así que la posibilidad de encontrar información era mucho menos que antes.
Aparqué al principio del pueblo con cuidado de no golpear el coche contra ningún árbol.
Los cuatro bajamos del coche, Flora parecía dormida y muerta de hambre, como todos pienso.

(Layton) ¿Os parece que vayamos a comer?

(Emmy y Luke) ¡Síiii!

(Flora) No esperaba menos de Luke jiji.

Los cuatro fuimos a un restaurante rustico y, como suele pasar, Luke y yo pedimos mucha comida que nos tragamos en un abrir y cerrar de ojos.
Con el estómago lleno decidimos continuar la investigación por ese pueblo.

Las calles eran todos de piedra y dificultaba el andar por éstas.

(Layton) Perdone, señor. Estamos investigando sobre la misteriosa desaparición del pequeño pueblo Montellary. ¿Sabe usted algo acerca de ese misterio?

(Molt) Montellery… eh… Pues sí, vivía ahí hace muchos años.

(Emmy) ¿Y sabe algo de esa fortuna que nombran en todos los periódicos?

(Molt) No sé mucho pero creo que son unas joyas escondidas por el pueblo.

(Luke) ¿Joyas?

(Molt) Sí, no me hagan caso, pero creo que eran cuatro. Un rubí, una esmeralda, un zafiro y ámbar.

(Luke) ¡Canastos! Sí que es una fortuna.

(Molt) No sé nada sobre la terrible desaparición, es increíblemente increíble que un pueblo entero haya desaparecido. ¿No cree?

(Layton) Ciertamente.

Tras esa confesión descubrimos que una de las incógnitas de este caso pueda ser relacionada con cuatro piedras preciosas que dicen ser la fortuna que aguarda ese pueblo.

No conseguimos más información sobre este asunto, así que cogimos nuestro vehículo y nos dirigimos hacía nuestra última parada, Saint-Fols, el pueblo desde donde se enviaba la carta que recibió el profesor.

El viaje siguió en silencio, nadie quería romper el silencio que todos mantenían, hasta que Luke abrió su boca.

(Luke) ¿Profesor, cree usted que haya joyas escondidas realmente en ese pueblo?

(Layton) ¿Y por qué no? Ciertamente es uno de los misterios más extraños que he visto en mi vida, pero quiero saber que se esconde de tras de todo esto. ¿Tú no, muchacho?

(Luke) ¡Sí!

(Flora) ¿Pero si realmente hubiera joyas, no las hubieran robado ya?

(Layton) Podría ser pero quizás nadie sepa donde estén escondidas. O quizás todo sea falso.

(Flora) ¿Y sí nos están engañando?

(Layton) Jajaja, Flora, querida, debes confiar en la buena fe de la gente, sino no confiaran en ti.

(Emmy) Sí, pero Flora tiene razón en algo. Podrían haberlas robado.

(Layton) Entonces más tarde lo descubriremos.

Justo cuando el sol comenzaba a esconderse para dar paso a la noche llegamos a Saint-Fols.
Una vez allí nos registramos en el único hotel que había, cogimos dos habitaciones: una para el profesor y Luke, y otra para Flora y para mí.
Dejamos el equipaje y nos dirigimos por el pueblo para encontrar el amigo del profesor quién, con un poco de suerte, no informaría de que era lo que había pasado y el por qué había llamado al profesor.

(Layton) ¿Disculpe, señora, sabe usted dónde vive Tom Yu?

(Rita) Tom Yu… ¿El chino? Pues… Vive en esa casa de ahí, la amarilla.

(Layton) Muchas gracias.

(Flora) Qué grosera… Llamarlo chino con ese tono de voz.

(Layton) Proviene de China, pero no hacía falta llamarlo así con tanto desprecio. Vayamos.

Los cuatro nos dirigimos a la casa de enfrente, la que había señalado la señora.
El profesor llamó y en seguida un chico asiático nos abrió la puerta.

(Tom) ¡Vaya Hershel! ¡Cuánto tiempo!

El profesor y Tom se abrazaron con énfasis.

(Tom) Pensé que no recibirías mi carta.

(Layton) Bueno, la recibió ella.

Me señaló y yo sonreí.

(Emmy) El cartero se equivocó jeje.

(Tom) ¡Pero no os quedéis, ahí pasad!

Los cuatro entramos y nos presentamos como los ayudantes del profesor.

(Tom) Seguramente te preguntarás por qué te envié la carta. Es muy sencillo. Hace poco visité Montellary porque soy el médico de ese pueblo y este, y la gente no paraba de quejarse de un dolor de cabeza que sentían. Primero pensé que sería un resfriado colectivo pero al día siguiente, cuando llegué no había ni un alma. Y claro me pareció extraño. Vinieron dos inspectores de Londres que todavía siguen deambulando por aquí pero no lograron averiguar nada.

(Layton) Interesante…

(Emmy) ¡No se preocupe! Nosotros resolveremos este misterio.

(Tom) ¡Muchas gracias! Os dejo este manuscrito que os redacté contando todo con más detalle, sobretodo sobre la fortuna que aguarda Montellary.

(Luke) ¿Sobre cuatro joyas?

(Tom) Sí.

Los cuatro salimos de la casa.

(Layton) Así que dolores de cabeza… Interesante.

Antes de irnos me di la vuelta y vi una chica observándonos con la mirada perdida, a causa de la oscuridad no logré verla bien, pero en seguida desapareció.
Los cuatro nos dirigimos hacía el hotel. Había sido un día demasiado largo y necesitábamos descansar, al día siguiente iríamos a Montellary.
Entonces solo podía pensar en una cosa.

¿Qué serían esas joyas escondidas?

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